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Gran Hotel Viena: historias apasionantes de lujo y fantasmas

Cada día el turismo oscuro suma más fanáticos, se trata de visitar lugares donde sucedieron hechos misteriosos. Uno de los lugares con mayor actividad paranormal en el mundo está en Argentina y hoy te invito a conocerlo…

 

 Corre 1937 y  Máximo Pahlke, un empresario alemán y su familia pasan sus vacaciones  en Miramar atraídos por las propiedades curativas de la laguna Mar Chiquita en la provincia de Córdoba.-

   Instalados en una modesta pensión, los Palkhe quedan fascinados por la mejora  de sus dolencias gracias a los tratamientos de balneoterapia y fangoterapia.- 

   De regreso a Buenos Aires deciden asociarse con la dueña de la pensión y comenzar, en el mismo terreno, la construcción de un hotel de 5 estrellas. Así nace el Gran Hotel Viena.-

 

  En 1945 se inaugura este coloso de 84 lujosas habitaciones, pabellón termalizado, con médico, enfermera y masajista, biblioteca, sucursal bancaria, salón comedor para 200 comensales, vajilla de loza inglesa, copas de cristal, cubiertos de plata, lujosas salas con pisos de granito, paredes forradas de mármol de Carrara y arañas de bronce con estalactitas de cristal.

   El Viena era el único hotel del lugar con aire acondicionado central y sistema de calefacción en todas las instalaciones. Además, contaba con dos enormes salas dedicadas a la fabricación de alimentos, fábrica de hielos. 

   

Había una bodega de 10.000 botellas de vino, panadería propia y un depósito de conservas para alimentar a 100 personas durante un mes.

   Como si esto fuera poco, en las cocheras se disponía de surtidores de combustible para uso exclusivo de los pasajeros y el hotel tenía su propia usina generadora de luz eléctrica.

   También contaba con una pileta de agua dulce y otro sector con agua salada de la laguna.- Cuando los huéspedes querían ir a la laguna, se les proporcionaba una gorra, la toalla y un ejemplar del diario La Nación.- 

    Se dice que el dinero invertido, hoy serían unos 25 millones de dólares, por los Palkhe para construir el hotel provenían de los fondos del Tercer Reich.-

   Cuenta la leyenda que cierto día que tras el arribo de varios autos de lujo, el hotel cierra sus puertas, bajo un fuerte operativo de seguridad, Hitler se aloja en el hotel y queda fascinado por la puesta de sol.-

   En marzo de 1946, los Palkhe se vuelven a Buenos Aires y el hotel se cierra oficialmente en 1947. Sólo queda Martin Kruegger, un alemán de estrecha confianza de la familia, que se encarga del hotel.- En 1977 una gran inundación lo deja parcialmente sumergido durante 20 años. Pero el Gran Hotel Viena sigue en pie.-

   Hoy parte del hotel es un museo y otras todavía yacen bajo el agua. Durante el día se puede realizar una visita guiada para conocer historia y encontrar parte de su belleza y lujo pero por las noches… el asombro es el protagonista…

   Se pueden escuchar pasos, hay quienes afirman que es Martín Kruegger todavía recorre los pasillos, puertas que se abren y se cierran, algunos ruidos y hasta gritos.-

   Pero toda la atención se la lleva a habitación 106…

   Una ventana entreabierta deja pasar la brisa de la laguna, una cama en el medio y allí sentada, mirando hacia la ventana, el fantasma de Ana María esperando a Carlos…

   Historias apasionantes rodean al Gran Hotel Viena, un nacimiento de gran esplendor y lujo, su vinculación con los nazis y un presente de ruinas y fantasmas que atraen como un imán a los visitantes, paseos diurnos para los amantes de la historia  y para los más osados, recorridos nocturnos en busca de sus seres invisibles que sobreviven entre sus muros….

Mi sugerencia, es que tomes ambas visitas para tener una experiencia completa…

Te invito a mirar la nota que hicimos con Patricia Zapata, guía del hotel, que hicimos en Viajero Frecuente Radio

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